10 junio, 2010

MISHIMA & KAWABATA, 3 cartas

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La primera carta es un fragmento de la que dirigió Mishima -cuando aún no había adoptado este seudónimo- el 15 de abril de 1946, a su maestro y amigo Kawabata ,de cuyo estilo literario hace un análisis intenso y profundo en sólo unas líneas.





1.-MISHIMA/KAWABATA
15 abril 1946

[...] Gozando de los beneficios de una naturaleza y una luz solar tan bellas, los japoneses, traicionando el elogio de Hearn que los llamaba "los griegos de Asia", no han cesado, ni siquiera ahora, de sentirse atraídos por la noche. En Koyo como en Kioka se siente estancada la "noche" de la época Edo. Ni siquiera la obra de Sato Haruo, de una elegancia tan occidental en su superficie, está exenta de vagos rastros de la noche.La estética profundamente arraigada en el corazón de los japoneses siempre le acordó a la "noche" un lugar casi primordial. Pero me parece que "Elegía" es la primera obra que construye, sobre la base de la belleza y del amor a la naturaleza japonesa, ensoñaciones a plena luz; en una palabra, es la primera en edificar una auténtica "Grecia en Asia" y hacernos notar su existencia. Tiene una elevación, una pureza, una sonoridad celestial parecida a la de un koto del que se rozaran las cuerdas...Y todo eso, sin caer en la abstracción o en la vana tentación de lo grandioso, está envuelto en la tristeza de una brisa liviana, respira silenciosamente en las sombras de los cuerpos.

Este cuento nos hace percibir la unión de los cuerpos. Este cuento nos hace percibir la unión del cuerpo y del alma en profundidad. Se habla de la "sensibilidad de Kawabata", de "la poesía de Kawabata" y ante estas apreciaciones siempre muestro una sonrisa burlona.Si sólo se tratara de poesía o sensibilidad, podríamos hallarlas igualmente en Hori Tatsuo. Pero yo a usted lo pongo infinitamente por encima, porque en su obra la carne, las sensaciones, el espíritu, el instinto, todo lo que pertenece al dominio físico y espiritual se combina en un sutil acorde mudo, como el cielo azul con las nubes que lo matizan. Y el catalizador de todo esto es, sin duda, el misterio de la "tristeza" bisbiseante, tan familiar a los japoneses. Sea como fuere, creo realmente que se trata de una literatura única en su género, de la que fórmulas como "una poesía, una sensibilidad perfectamente incorporadas a la obra" no agotan su originalidad: pues es la literatura de un hombre capaz de entrar auténticamente en contacto con la "tristeza" del cuerpo, la belleza del "cuerpo", es decir con la carne de la divinidad que lo habita.

En cuanto a País de nieve (¡Cuántas veces he podido releerlo!), es una novela tan grande, tan sublime, que en mi pequeñez no puedo sino venerarla de lejos, como el pastorcito que, mirando las cimas azules delos Alpes en el horizonte, sueña con el día en que será capaz de escalar la más alta.
Transportado por la emoción, no hago más que alinear frases vacías y fuera de lugar. No las tome en serio, por favor.
Cuídese.
Con mis respetuosos saludos, HIRAOKA KIMITAKE




Así suena el Koto, instrumento importado desde China a Japón hace mil doscientos años;está compuesto de una tabla de madera especial sobre la que se tensan cuerdas de seda que se pulsan con una púa y cuya vibrante y delicada sonoridad Mishima compara con la escritura exquisita de Kawabata.


2.- KAWATABA/ MISHIMA
30 de octubre de 1948

Estoy emocionado por el agradecimiento tan amable que me envió por mi prefacio a Los ladrones.Sólo logré escribir algo muy modesto, ya que su novela no es fácil de abordar. Pero considerándolo bien me pareció una búsqueda interesante. He leído el comentario que hizo de mi libro que editará Toppan. Me maravillo totalmente. Reconozco en especial su manera de descubrir en una obra toda clase de aspectos, de los que el mismo autor no es consciente. También he leído la casi totalidad de sus escritos de adolescencia. Si puedo, iré hasta Kamakura Bunko para dejarlos allí, así podrá recuperarlos pidiéndoselos a Kimura. En este momento estoy dersbordado por la gran cantidad de cosas que debo escribir en ocasión de fin de año y de año nuevo. Estas líneas sólo tienen por finalidad presentarle mis cumplidos.
Mis sinceros recuerdos,
KAWABATA YASUNARI



3.- MISIMA/ KAWABATA
2 noviembre de 1948

(fragmento)
Le ruego -y debería habérselo pedido antes- que me perdone.
Pero siendo de la misma generación que los jóvenes lectores que lo descubren ahora, tengo la gran satisfacción de decirle con toda sinceridad, el respeto y el cariño que tengo por su obra. Mi gratitud hacia usted es todavía más grande porque ha sabido captar la intención que en estas circunstancias me animaba.

En estos últimos tiempos me volví perezoso, para vergüenza mía, y sólo escribo apresuradamente las cosas que había dejado abandonadas hasta el último minuto, pero me gustaría, para la obra que me han pedido las ediciones Kawade Shobo y a la que tengo que dedicar a partir de fines de noviembre, emprender un trabajo de más largo aliento. Ya tengo un título provisional: Confesiones de una máscara, y querría, ya que es mi primera novela autobiográfica, disecarme a mí mismo, con la doble resolución de la que habla Baudelaire: ser "tanto la víctima como el verdugo"; también querría torcerle el cuello a aquello en lo que mis lectores saben bien que he creído: el dios de la Belleza, para ver si sería capaz de volver a la vida. Se tratará de una análisis sin reservas, que voy a emprender con gran determinación, sabiendo que, sin duda, habrá quien rechace leer una sola página mía después, de leer esta novela;en contraste, el que me diga que es "bella", me habrá comprendido de la manera más profunda. Pero dada la estrechez del ambiente literario en el Japón de la posguerra, es posible que todo mi trabajo quede, una vez más, sin ser entendido.

Sé que su esposa, el otro día, estuvo enferma; me gustaría saber si se restableció.
Ahora que vienen los primeros fríos, cuide mucho su salud.

MISHIMA YUKIO