12 julio, 2009

CÉZANNE & R.M.RILKE & DVORAK / "Los poetas han aprendido a ver"



En Cartas sobre Cézanne, Rainer María Rilke,termina afirmando, "los poetas han aprendido a ver". La inmersión para adentrarse en la pintura moderna o en el arte moderno,hasta  comprenderlo ,valorarlo e identificarse con el artista-total, son casi el tema de estas cartas.

Rilke siguiendo la estela que marcó el trabajo persistente, tozudo y callado de Cézanne,  va contando a su esposa, la escultora Clara Rilke,los sucesivos deslumbramientos que le producen las obras y la dedicación total a la pintura del viejo homérico de Aix.




El pintor,que pretendía rehacer la pintura y el concepto de representación, fascina al poeta. Rilke en estas cartas escritas en el otoño de 1907, va desgranando los aspectos que le asombran del recién fallecido Cézanne (1906), a quien el Salón de Otoño,de 1907, rinde homenaje.Por esto y otros sucesos 1907 es un año fundamental para el arte; es también el año en que Picasso poduce la gran ruptura con Las señoritas de Aviñón.

Las cartas de Rilke son testimonio de la admiración que el poeta sintió por Cézanne, por su pintura pero , sobre todo, por su dedicación total, ascética y en cierto sentido religiosa a la obra; tal vez porque su actitud responde a una pregunta profunda de Rilke: si la dedicación al arte es incompatible con la vida para un verdadero artista.
                            Cézanne. Autorretrato.h1872, 64 x 52. ól/lz. Museo de Orsay.París


Rue Casette 29, París VI
8 de octubre de 1907


...es divertido tras dos días de Salón d'Autome, darse una vuelta por el Louvre. Dos cosas chocan antes que nada: que toda intuición tiene sus advenedizos que, apenas se han apoderado de ella, la proclaman a los cuatro vientos, y luego que tales intuiciones no son quizá de las que produzcan un arte muy consciente.¡Como si esos maestros del Louvre no hubieran sabido ya que el color es lo que hace la pintura! Me he mirado bien los venecianos: son de un color indescriptiblemente consecuente; se percibe hasta dónde llega esto en Tintoretto. quizá más lejos aún que en Tiziano [...]Cabría imaginar que alguien escribiera una monografía sobre el azul; desde el azul denso, ceroso, de los frescos de Pompeya, hasta Chardin o incluso hasta Cézanne: ¡qué biografía!. Porque el particularísimo azul de Cézanne tiene este origen, se deriva del azul del siglo XVIII, que Chardin despojó de su pretenciosidad, que sólo en Cézanne no conlleva un significado colateral. en esto hace Chardin de mediador; sus frutas no piensan en banquetes, están esparcidas sobre mesas de cocina y no presumen de ser comidas con elegancia.



Con Cézanne pierden todo carácter comestible, tan realmente se han transformado en cosas, hasta tal punto las hace indestructibles su pertinaz presencia. Cuando se miran los autorretratos de Chardin, se imagina uno que debió ser un viejo chiflado. En qué extremo y qué dolorosamente lo fue Cézanne, quizá mañana te lo cuente. Sé algunas cosas sobre sus últimos años, cuando iba viejo y raído, y los chiquillos corrían detrás de él cuando se encaminaba diariamente al taller, arrojándole piedras como a un perro. Pero en lo íntimo, en sus adentros, era un ser maravilloso, y de vez en cuando le gritaba con rabia a uno de sus raros visitantes algo espléndido. Puedes imaginártelo tú misma. Adiós...; esto es todo por hoy...
Cézanne, h1870. Paul Alexis leyendo a Émile Zola. Museo de Sao Paulo.


[Zola,novelista y periodista, amigo tantos años de Cézanne,aunque acabarían distanciados, mostró su temple moral en el caso de antisemitismo total que fue el "affaire Dreyfus" publicando en la prensa en 1898 el célebre "J'accuse".]
Bodegón con manzanas Luxemburgo. [el cuadroque  aparece en Homenaje a Cézanne, de Maurice Denis).                                                        Las grandes bañistas, 1906. Filadelfia
                                                            Madame Cézanne, 1878. Boston
                                               Madame Cézanne, 1891. Metropolitan. Nueva York

                                          La montaña de Sainte-Victoire



Paul CÉZANNE (Aix-en-Provence, 1839- 1906).
De sus años de escuela se sabe que le gustaban la literatura y la poesía, de las que discutía con su compañero y amigo inseparable Émile ZOLA.

La herencia de su padre le permitió vivir sin preocupaciones financieras, dedicándose totalmente a la pintura y aunque incorporó las enseñanzas de Pissarro su pintura se aleja del impresionismo.

En sus retratos, autorretratos, bañistas, paisajes, bodegones, las versiones de la montaña de Sainte-Victoire...se propuso "rehacer a Poussin según la naturaleza", buscando la estructura de las formas en el cilindro, el cono y la esfera y concentrándose en captar pequeñas sensaciones de color y forma para plasmarlas directamente en el lienzo.

Observa intensamente los volúmenes y el color en el espacio pictórico y con su pincelada constructiva plasma  el objeto, su esencialidad, su permanencia.

Su obra es muy extensa: casi mil óleos y 400 acuarelas.La obra de Cézanne está atravesada por un sentido poético de la forma, el color y el espacio que no deja indiferente.

El Salón de Otoño de 1907 (se exponen 57 lienzos) revela la visión cezanniana  y sus hallazgos inspiran a cubistas y fauves.

En 1912 y 1913 las exposiciones de Londres, 1912 Colonia,Italia 1913 difunden su obra por Europa.En 1913 sus cuadros se expusieron en la célebre exposición del "Armory Show" de Nueva York.



RILKE,R.M.: Cartas sobre Cézanne. Paidós.