15 mayo, 2012

David Hockney / pintura-pintura versión 2.0


El artista pop británico David Hockney (Bradford, 1937) expone por primera vez en España, en el Guggenheim de Bilbao su obra reciente.Tras vivir treinta años en el clima uniforme, subtropical ,de California ha abandonado sus cuadros de piscinas, palmeras y jóvenes apolíneos y ha vuelto a Inglaterra , a Yorkshire, su lugar de origen para saborear el paso más dramático, pero sugerente de las estaciones y plasmarlo en gigantescas imágenes.

En las numerosas entrevistas a que accede estos días asegura con humor pero también con seriedad que fue Caravaggio quien inventó la iluminación de Hollywood y de Picasso  dice que es un gigante y el Cubismo otra forma de observar el mundo, y  de la última etapa de Monet...que le deslumbra. Como hicieron los impresionistas sale a pintar en plena naturaleza pero  en versión 2.0 cuando utiliza su iPhone y su iPad para dibujar.

Desde 2008 utiliza para pintar las nuevas tecnologías  en todas sus versiones desde la polaroid ,el vídeo digital, la impresora laser o el ordenador que le parecen tan propias del artista como  el lápiz o el pincel. Y no obstante se considera un representante de la pintura-pintura, en una época sumergida en todo tipo de de conceptualismos.



Si se le comenta si el paisaje, como género, está pasado de moda, recuerda la fuerza, la energía, el interés  que aporta siempre la naturaleza y cómo Van Gogh   cuando perdió la fe de su padre predicador dijo haber recobrado en la inmensidad inabarcable  de la naturaleza y su misterio, una forma de panteísmo . Las colinas, los bosques, los árboles, la lluvia, el granizo...de su Yorkshire natal llenan  de emoción sus paisajes.

No le gusta que le encasillen como artista pop, se considera un artista cambiante,   en proceso, mientras esté vivo y trabajando y derrocha energía  Sus gigantescos lienzos   compuestos  por numerosas piezas como un mosaico fascinan al contemplador, que se siente absorbido por ellos por la energía de las formas y la inusual brillantez e intensidad del color dispuesto en  sorprendentes contrastes.