12 mayo, 2009

ROBERTO BOLAÑO & GUSTAVE MOREAU

.





Roberto BOLAÑO,(Santiago de Chile 1953-Barcelona 2003) Su figura se agiganta a medida que es traducido. Aunque su obra es fundamentalmente narrativa, crea versos sorprendentes como señala  en el Prólogo Pere Gimferrer, que hace un análisis breve pero hondo de su poesía.



Gustave MOREAU. Triunfo de Alejandro Magno ,1875-1890.ól/lz,.1,55 x 1,55. Museo Gustave Moreau. París.


Gustave MOREAU (1826-1898) Es una figura  llena de contradicciones y paradojas.Era anacrónico en su tiempo, el de las búsquedas  arriesgadas de Manet, Cézanne y los impresionistas -sus contemporáneos- y aunque admirado por los literatos (su pintura es acusada de literaria peyorativamente) fue despreciado por la crítica. A la herencia aceptada del romanticismo,añade "la manía oriental" tomada de Delacroix e Ingres. Y su exotismo,totalmente inventado, pura imaginación, excesivo, le da un valor distinto y tal vez mayor desde el punto de vista creativo. Sus pinturas, de  gran suntuosidad , tienen  un toque turbio, misterioso y sensual, casi onírico,que las hace inquietantes. Esto le relaciona con los simbolistas y le convertirá en un ídolo de los surrealistas.

Sus temas provenían de la Biblia, del Corán, de la mitología griega..., y a veces los mezclaba...Y sin embargo, su uso del color y el tratamiento de la superficie de la pintura, esgrafiados, esbozos, zonas casi abstractas, sugeridas... se convertirán en sus alumnos (Matisse fue uno de ellos) en sinónimo de libertad creativa. Se presentó en el Salón de 1864 con Edipo y la Esfinge que fue muy admirada y también criticada.En 1888 fue elegido miembro de la Academia de Bellas Artes y posteriormente nombrado profesor y desde entonces se dedicó a sus alumnos.

Su calidad humana y su generosidad para estimular el talento y respetar la libertad de sus alumnos hizo que fuera querido por todos ellos.La figura de este solitario influyente se mantiene y logra que muy recientemente su obra vuelva a ser valorada... esta vez por algunos abstractos de los años sesenta que ven en él un anticipo de la abstracción; pero parte de la crítica sigue despreciándole y la división de opiniones persiste. Aquí está la pintura que en este poema misterioso cita Bolaño.


EL MONO EXTERIOR

¿Te acuerdas del Triunfo de Alejandro Magno,
de Gustave Moreau?
La belleza y el terror, el instante de cristal en que se corta
la respiración. Pero tú no te detuviste bajo esa cúpula
en penumbras, bajo esa cúpula iluminada por los feroces
rayos de armonía. Ni se te cortó la respiración.
Caminaste como un mono infatigable entre los dioses
pues sabías -o tal vez no- que el Triunfo desplegaba
sus armas bajo la caverna de Platón: imágenes,
sombras sin sustancia, soberanía del vacío. Tú querías
alcanzar el árbol y el pájaro, los restos
de una pobre fiesta al aire libre, la tierra yerma
regada con sangre, el escenario del crimen donde pacen
las estauas de los fotógrafos y de los policías, y la pugnaz
vida
a la intemperie.¡Ah, la pugnaz vida a la intemperie!


Bolaño, Roberto.:Los perros románticos. Acantilado

.